Desde que el pasajero deja su maleta en el mostrador hasta que esa misma maleta llega al hipódromo (carrusel) de salida de su vuelo, ambos siguen caminos distintos dentro del aeropuerto — con puntos exactos donde el sistema los vuelve a poner en contacto.
Facturación · entrega de la maleta · emisión de la etiqueta
BSMFiltro de pasajeros
Espera en puerta
Acceso al avión
Inspección de equipaje
Sorter automático (SATE/BHS)
Carrusel de salida del vuelo
BPM Último punto visible para FlightSortRampa hacia el avión
Carga física en el avión
Estos estados son solo trazabilidad — ninguno dispara nada por sí mismo. La prioridad crítica es un aviso aparte y puramente horario: salta en cuanto quedan menos de 30 min para el despegue con equipaje aún en camino, normalmente antes del cierre de puerta. Nunca espera a Despegado — para entonces ya sería demasiado tarde para actuar.
En el mismo instante en que el pasajero factura, se genera el mensaje que le dice al sistema de clasificación que esa maleta existe y a qué vuelo pertenece.
Cuando la maleta llega físicamente al hipódromo (carrusel) de salida asignado a su vuelo, el sistema registra el hecho consumado — no una previsión, sino la confirmación de que ya está lista para cargar.
Entre la facturación y la entrega en el hipódromo de salida, la maleta pasa por varias manos y sistemas distintos — es el tramo donde más fácilmente se pierde la visibilidad operativa.
El Baggage Reconciliation System concilia, antes del despegue, qué maletas se cargaron contra qué pasajeros embarcaron (ICAO Anexo 17). Si algo no cuadra, se emite un Baggage Unload Message y esa maleta se retira antes de cerrar el vuelo.
FlightSort observa exactamente ese tramo intermedio — desde que la maleta nace en el mostrador hasta que se confirma su entrega en el hipódromo (carrusel) de salida — y traduce cada mensaje del sistema en una sola cifra clara: cuánto equipaje sigue "en camino" y cuánto queda ya resuelto, vuelo a vuelo, en tiempo real.
Alcance de este diagrama: check-in → hipódromo de salida